jueves, 21 de enero de 2010

CARTA DE OPINION LIBERTARIA


EL FIN DEL GOBIERNO CONCERTACIONISTA, EL TRIUNFO DE LA DERECHA Y LAS TAREAS DEL MOVIMIENTO POPULAR

El cambio de Gobierno en Chile ha despertado múltiples reacciones, y queremos expresar nuestras visiones a través de esta nueva Carta de Opinión.

Este cambio de gobierno se da luego que la Concertación administrara por 20 años el modelo neoliberal heredado de la Dictadura, en una constante negociación y acuerdo con la Derecha, y bajo la protección y el beneplácito del empresariado. El bloque en el poder ha sido unido y sólido, y hasta el día de hoy lo es, en la medida en que no hay grandes disputas de poder entre las distintas fracciones de la burguesía, y en que la “democracia de los acuerdos” siempre ha primado por sobre los conflictos. De este modo, el tipo de modelo económico que se ha instaurado en Chile -donde la precariedad del trabajo es la regla, donde prácticamente no hay restricciones al negocio de unos cuantos por sobre las necesidades de las mayorías trabajadoras, donde hay Tratados de Libre Comercio con casi todos los países del mundo, cuya contra parte es la miseria de los sectores económicos más débiles y la depredación de los recursos naturales, y donde la distribución del ingreso es asquerosamente desigual-, ha sido el eje de acuerdo, con matices cosméticos, de la clase política dominante.

Nosotros vemos que el resultado de las elecciones, con la Derecha en el gobierno, no va a cambiar el panorama. Si bien asumimos que hay diferencias -como por ejemplo, hay algunos derechos sociales mínimos que la Concertación no se decidió a recortar, o bien no tuvo el tiempo para hacerlo-, estas diferencias no son de fondo. La Concertación instaló, durante estos 20 años, una visión del país que es la hegemónica en la actualidad, y que expresa la legitimación de la desigualdad del capitalismo en aras de la “gobernabilidad” y de la “democracia”.

En ese sentido, hay que tener en cuenta que durante este último año, en el período pre electoral, se dio una situación extrañísima: la Concertación supuestamente estaba debilitada, dividida, pero el proyecto concertacionista se expresaba más vigente que nunca a través de los diversos candidatos. Un Jorge Arrate que venía del bloque gobernante, con ciertos reparos y críticas, pero que representaba a un PC muy afín a la Concertación, un MEO que se declaraba el continuador de la Concertación, un Eduardo Frei apoyado formalmente por los partidos de Gobierno, y Piñera que intentaba ofrecer lo mismo que la Concertación, pero “bien administrado”, “extendiendo los beneficios a la clase media” y “sin los vicios del pasado”.

En cuanto a la elección en sí, y como explicación del triunfo de Piñera, vemos que hay una evidente crisis del padrón electoral. Más del 40% de las personas mayores de 18, no están inscritas, no fueron a votar, anularon o dejaron el voto en blanco. Por lo tanto, Piñera fue electo con alrededor del 30% de los votos de los mayores de edad, sin un aumento sustancial del total de votos que históricamente ha tenido la derecha. Debido a esto, vemos al mismo tiempo, una mantención de las posturas políticas a nivel del electorado, es decir, no consideramos que exista una derechización efectiva o profunda de la sociedad chilena.

Al contrario que los analistas políticos, nosotros pensamos que Chile no cambió, y justamente por eso salió Piñera, pues, lo que sí explica su elección es la deslegitimación de la participación en las elecciones y en general de la política institucional, y además una despolitización profunda en términos de la completa ausencia de proyectos políticos en la sociedad chilena. En ese vacío de política real, es que puede tener éxito una propuesta puramente propagandística como la de Piñera. Este vacío, se expresa muy bien es lo programático, en la medida en que la Derecha que llega al gobierno ha prometido “cosas” pero sin esclarecer las medidas que quieren tomar. Ellos han declarado simplemente que ellos harán las cosas bien. Así, se autoproclaman como mejores administradores que la Concertación, sin corrupción, y con caras nuevas.

Otro nivel de análisis, son las implicancias inmediatas y directas en términos de las relaciones internaciones, pues se fortalece el eje de gobiernos más reaccionarios de la región de América Latina (Perú, Colombia, México, etc.) lo cual es un gran impulso a los intereses imperialistas de EEUU, que justo en este momento está en una nueva ofensiva, desde el Golpe en Honduras, y recientemente con la invasión camuflada de “ayuda humanitaria” a Haití.

Otra implicancia directa del triunfo de la Derecha, es una probable restricción del gasto social, por el énfasis que ha hecho históricamente la Derecha en ese ámbito. Pero recordemos que ya está bastante restringido, pues los derechos sociales durante la Concertación, como la Educación, Salud, Vivienda, han sido escasamente cubiertos a través de los recursos del Estado, a pesar de los bonos focalizados. El gasto público ha sido, en general, un salvataje constante a las inversiones de los capitalistas. En todo caso, sabemos que Piñera no puede ser drástico en el recorte pues le puede hacer perder popularidad, y también sabemos que en las finanzas públicas, en el caso que el Estado de Chile se viera apretado, tanto la Concertación como la Derecha apelarían a recortar el gasto social.

También vemos que un aspecto importante es la reconfiguración parcial del panorama político, pues ya desde antes de la elección diversos sectores hablaban de generar una nueva “coalición progresista”. Sobre este asunto, hay varios elementos a considerar. Lo fundamental, y lo más peligroso, es que estos sectores van a jugar a dos bandas, haciendo “oposición constructiva” como ellos dicen, es decir, apoyando a Piñera en el gobierno y parlamento (ejemplo de ello es la buena recepción de la idea del “gabinete de unidad nacional”), e intentando, al mismo tiempo, activar la movilización social, instrumentalmente, en función de volver a ser gobierno, en la línea de las declaraciones del presidente de la CUT, Arturo Martínez.

Este nuevo bloque “progresista” puede agrupar a los partidos de la Concertación, a los partidarios de MEO, puede acercarse al PC y otras fuerzas de izquierda, o puede excluir a alguno de estos sectores, pero probablemente juegue a lo mismo. Aquí se instala un falso dilema entre el “progresismo” y la Derecha, como ocurrió antiguamente con Dictadura vs Democracia, lo cual todo luchador social honesto debe combatir.

Como es posible que haya un vuelco de las fuerzas concertacionistas a la movilización social, en función de recargar sus fuerzas, lo cual implicará una instrumentalización del movimiento popular, habrá que prepararse para hacer frente a un escenario de mayor movimiento, pero con una óptica poco favorable para un proyecto revolucionario y autónomo de las y los trabajadores y los pueblos. Nuestra apuesta pasa, en este sentido, por aprovechar las coyunturas que se puedan generar para fortalecer y construir la fuerza propia del campo popular, y enfrentar al régimen capitalista, con independencia, autonomía y solidaridad entre las y los que luchan. Nuestra tarea, la tarea del movimiento popular, que siempre ha sido ardua, es defender lo poco que hay, y seguir luchando por lo que no tenemos, por lo que nos pertenece.


¡Por el Socialismo y la Libertad!

¡Arriba las y los que luchan!

Estrategia Libertaria – Corriente de Acción Libertaria

lunes, 18 de enero de 2010

NI LAGRIMAS DE COCODRILO, NI SILENCIO: SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO HAITIANO.


La tragedia una vez más golpea las puertas de Haití. Esta vez, en la forma de un terrible terremoto grado 7 que ha devastado al país y lo ha convertido en ruinas. Aún no se tienen datos exactos del número de víctimas, pero la Cruz Roja habla de 3 millones de damnificados y el número de muertos podría incluso alcanzar a los 100.000 –una cifra horrenda si consideramos que este país cuenta con tan sólo 8 millones de habitantes. Las imágenes que nos llegan de sobrevivientes aplastados bajo ruinas clamando ayuda, de niños heridos, de familiares desgarrándose en llanto por sus seres queridos muertos retratan el horror de esta tragedia mejor que mil palabras.

En este momento tan duro, nos posicionamos como siempre junto al pueblo haitiano. Toda nuestra solidaridad con ellos, hacemos nuestro su dolor y desde este medio hacemos convocamos a nuestros lectores y a todas las personas concientes a que acudan al llamado de ayuda lanzado por diversas organizaciones humanitarias que están tratando de entregar alguna clase de alivio en esta situación tan dramática.

De igual manera, no podemos dejar de sentir justa indignación ante la hipocresía de una “comunidad internacional” que vuelve a derramar lágrimas de cocodrilo ante la “incomprensible tragedia” que sufre el pueblo haitiano (utilizando las palabras de Obama), pero que no reconoce la enorme responsabilidad que ella misma tiene ante ésta –el impacto del terremoto pudo ser tan devastador, pues estamos ante un pueblo previamente devastado por un siglo de intervenciones militares, de saqueo desvergonzado, de regímenes autocráticos respaldados por Francia y Estados Unidos y de políticas de las organizaciones financieras internacionales destinadas a arruinar al pueblo haitiano en beneficio de unos cuantos. Un país convertido en una enorme maquila, donde la mayoría de la población subsiste a duras penas gracias a la caridad. Acá no estamos ante un simple desastre natural, como los medios de comunicación nos quieren hacer creer: estamos, en realidad, ante una tragedia de causas sociales. El terremoto sencillamente terminó la tarea comenzada por Estados Unidos, Francia, Canadá, la MINUSTAH (las tropas de ocupación de la ONU), el Fondo Monetario Internacional y organizaciones de desarrollo fraudulentas como US AID.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano mientras éste se ahogaba en la deuda externa contraída de manera completamente fraudulenta por la dictadura de los Duvalier, y nunca hubo mayor “angustia” en extraer hasta el más miserable centavo de un país en ruinas y con una población hambreada;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando “hubo” que imponer programas de ajuste estructural en los ’90 que tuvieron resultados calamitosos sobre la población, como fue la reducción de tarifas a la importación de alimentos como el arroz, que redundó en la destrucción absoluta del campesinado, el cual fue empujado a los suburbios marginales de Puerto Príncipe –dejando a un país hasta entonces capaz de alimentarse a sí mismo en el hambre más brutal, como lo demostraron las rebeliones de hambrientos en Abril del 2008;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando durante las dictaduras de Duvalier, Namphy, Avril, Cedras y Latortue (todas las cuales contaron con el beneplácito de Washington y París) se violó, mutiló, desapareció y masacró a miles de haitianos. Algunos, como Jean Claude Duvalier, viven lujosamente en Francia. O como Raoul Cedras, que gracias a los dineros que recibió como parte del arreglo con los Estados Unidos que terminó su dictadura, se recauchó en un respetable hombre de negocios en Panamá;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando aparecieron miles de denuncias de los abusos sexuales cometidos por las tropas de la misión “civilizadora” de la MINUSTAH, que hoy continúan ocupando, violando y asesinando impunemente en Haití, como lo demuestra la repatriación a Sri Lanka de más de un centenar de cascos azules de ese país en Noviembre del 2007, que durante su servicio fueron culpables de varios centenares de violaciones y que en su país jamás enfrentaron ni siquiera una pantomima de justicia;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano, cuando las maquilas distorsionaron enormemente la economía de ese país, pagando a sus obreros sueldos de miseria mientras los abusos de toda naturaleza están a la orden del día;

La lista de razones para estar indignado ante las hipócritas declaraciones de pesar de un Sarkozy, de un Obama, de un Ban Ki-Moon, de un Lula, es demasiado larga como para continuar. Pero digamos, sencillamente, que mientras más miserable un pueblo, más fuertemente será golpeado por los azares de la naturaleza. Y es esa miseria la causada por las fuerzas de un modelo impuesto mediante dictaduras y presiones internacionales: si tres cuartas partes de la población de Puerto Príncipe viven en barrios miseria que crecieron de la mano de la ruina de la estructura económica de Haití (principalmente del campo), al alero de construcciones precarias, ¿podemos sorprendernos de que los muertos se cuenten por miles?

Esperamos que la solidaridad de los pueblos del mundo con Haití sea contundente. Como se ha dicho muchas veces, la solidaridad es la ternura de los pueblos. Y esperamos que esa solidaridad de la cual miles de vidas dependen hoy, se haga llegar y no se enrede en una maraña de ONGs y organizaciones de ayuda humanitaria. Sin lugar a dudas, hay muchas organizaciones de indudable reputación como la Cruz Roja que estarán realizando valiosas labores de asistencia; pero junto a ella también aparecen tiburones que profitan de estas tragedias con los cuales hay que tener ojo – son las organizaciones populares haitianas las que deben estar alerta para que la ayuda llegue a quienes la necesitan y se distribuya de manera eficiente. También esperamos que no llegue una invasión de “hombres blancos” por parte de ciertas ONGs a realizar tareas, como construir casas, que los mismos haitianos pueden realizar perfectamente y que, con niveles de desempleo rondando el 80%, no hay razón por la cual no podrían hacerlo.

Para terminar, llamamos a la solidaridad. No solamente ante esta tragedia que nos conmueve a todos los que tenemos corazón en el pecho, sino solidaridad ahora y siempre, una solidaridad que vaya más allá de esta coyuntura; una solidaridad que escarbe tras las ruinas para entender que la tragedia haitiana es bastante más profunda que un terremoto grado 7 en la escala de Richter; en fin, una solidaridad que obligue a replantearse las relaciones que mantienen las grandes potencias con nuestra región del mundo, relación de la cual Haití no es sino el ejemplo más espantoso. Una solidaridad que nos mueva a comenzar a cuestionar cada vez más el rol que juegan, por ejemplo, tropas de la mayoría de los países latinoamericanos en una ocupación militar que ha tenido un efecto tan devastador como el de este terremoto, aunque ahora quieran borrar esto tomándose unas fotos repartiendo bolsas de arroz a los damnificados.

José Antonio Gutiérrez D.
13 de Enero, 2010


¡Solidaridad con el pueblo haitiano ahora y siempre!

domingo, 10 de enero de 2010

DECELERACION, PRESIDENCIABLES Y DESAFIOS PARA EL ACTIVO POPULAR.


Situación internacional y el momento económico de América Latina

Finalizando el año, continúan inciertos los pronósticos acerca de la duración y ritmo de la crisis económica global, en especial cuando vamos a cumplir cerca de tres años de contracción general de los mercados internacionales.

Para los dos años que se acercan (2010-2011), el crecimiento potencial de los países desarrollados será lento y contradictorio, debido fundamentalmente a la restricción crediticia, el retiro prematuro de los estímulos fiscales y monetarios, el aumento del desempleo y la volatilidad de los mercados financieros (1). Lo cierto es que los principales países industrializados deberán optar por un manejo moderado del gasto público –elemento principal para reactivar la economía- o financiar -como lo han venido haciendo- a través de diversos planes de estímulo fiscal, los enormes déficit acumulados. Todo esto contemplando un estrecho margen en sus agobiadas arcas fiscales.

El riesgo es eminente. Mientras las economías desarrolladas no puedan alcanzar las tasas de crecimiento sostenidas, estimulando fuertemente el mercado interno, potenciando el empleo, consumo e inversión, la crisis mundial se encontrará a la orden del día. Ya que, si bien las economías emergentes como Brasil, China e India están en “mejores condiciones” económicas para rempujar la economía hacia la reactivación, no son lo suficientemente fuertes y potentes –en términos de demanda- para empujar al mercado mundial al repunte.

De todos modos, debido al estrecho vínculo comercial entre Sudamérica y Asia, esta última puede jugar un papel contenedor, manteniendo un flujo comercial sostenido, y con esto una tasa de crecimiento potencial para Sudamérica, -en términos de envíos comerciales-, tales como el cobre para Chile y Perú.

La crisis económica actual, ha representado para Sudamérica -en especial para Chile- el fin de un ciclo de crecimiento y de bonanza económica. La regla del superávit fiscal se ha quebrado, dando paso al endeudamiento, déficit, desempleo y quiebras de empresas. El balance económico de Sudamérica según un informe preliminar de la CEPAL, señala, que el tiempo continuado de crecimiento económico, debido principalmente a las olas privatizadoras, congelamiento estructural de los salarios y buenos precios de diversos commodities y recursos naturales, ha finalizado: el desempleo ha alcanzado tasas históricas, la inversión extranjera directa registró su mayor disminución en tres décadas, el PIB regional se contraería un 1,8%, provocando la contracción más expansiva luego de 40 años.

Estos datos representan la envergadura y dimensión política de la crisis económica. Por ende, frente a este escenario, la clase trabajadora debe preparase ante los próximo embates que se avecinan. La posibilidad de un escenario agravado por crisis fiscales, escenario de depresión económica, contradicciones interestatales, avances cuantitativos de la desocupación y el quiebre eminente del dólar, harán de la próxima década, una época atravesada por gravitantes conflictos sociales.

Chile no es un caso excepcional

Chile, hasta noviembre, lleva 12 meses de caída estrepitosa de la riqueza producida por los trabajadores. El índice mensual de actividad económica (IMACEC), señala oficialmente que esta nación, se encuentra en abierta recesión, nada menos que hace 365 días. La caída de la demanda externa se ha reflejado en los volúmenes exportados, que se estima descenderán cerca de 3% anual este año: debido básicamente, al mal desempeño de los envíos mineros y, por otro, el fuerte deterioro de las exportaciones de salmón. Ambos elementos, en particular el impacto de la industria salmonera, han incidido en el PIB negativo. Si bien este último trimestre, estos dos elementos fundamentales de las exportaciones nacionales, ha tendido a un repunte en el desempeño del comercio exterior, se estima que el PIB sea para el 2010 de -1,6% (proyección), el más bajo en diez años (2), según la Universidad de Santiago.

Por otro lado, en diciembre se publicó el informe de política monetaria (Ipom) del Banco Central, el cual pronostica que la economía chilena crecerá entre 4,5 y 5,5 el 2010, circunstancialmente. De todas formas, el crecimiento pronosticado para la economía nacional está sujeta al comportamiento de la economía mundial y, tal como está previsto, esta última presenta claros signos de relajamiento, en lo que respecta a una salida sostenida y generalizada de la crisis. Por tal motivo, augurios tan auspiciosos y favorables para una economía tan atrasada como la chilena, no son más que voladeros de luces, orientados ha estimular “la confianza” y “buena imagen” país (para la inversión), hacia lo que difícilmente podría ser una recuperación sustentada y permanente en los próximos meses, e incluso años.

Este panorama dibuja en Chile, un escenario económico abiertamente complejo, por no decir trágico. Una tasa de cesantía que no baja de los dos dígitos, un dólar depreciado, afectando las exportaciones, y comportándose contradictoriamente con el alto precio del cobre (3 US$ la libra), y por último un descenso en el gasto público para el otro año, situándose en 4,3%, el más bajo en siete años. Anunciado así, de esta manera, un deterioro progresivo en las prestaciones sociales del Estado hacia la población (vivienda, salud, educación). A esto se le agrega la pérdida sustancial de nuestros fondos previsionales -patrimonio social básico de nuestra vejez y desahucio- lo que hará aún más difícil la vida de los explotados y oprimidos. Todos estos elementos dan cuenta del aterrizaje ya consumado de la crisis económica global, amortiguado débilmente por los diversos rescates fiscales de la economía.

De todos modos, la reflexión de fondo que ordena y da coherencia a todo balance coyuntural, es que la llegada al puerto chileno de la crisis, sólo da cuenta del colapso progresivo del patrón de acumulación neoliberal, que anuncia como sostuvo estrategia libertaria hace 15 meses atrás; “el agotamiento orgánico y el decaimiento del modo de producción capitalista (…) -exponiendo en el caso de Chile-, las contradicciones de una economía dependiente” (3); unilateralidad de la apertura comercial, monoproducción, déficit arancelario, precarias políticas de estabilización macroeconómica,-como el manejo de la tasa de interés- y altas tasas de desocupación. Todos fenómenos propios del carácter imperialista del capitalismo contemporáneo.

Si la política económica de inserción internacional continúa como está, y la crisis progresa en sus medidas anti-obreras, el funcionamiento de la economía mundial profundizará las características de la estructura económica actual. El bajo crecimiento pronosticado para los próximos dos años, mantendrá la mala distribución del ingreso, el trabajo precario y los salarios en franca disminución, manifestando el agotamiento absoluto de las bases del dinamismo de la economía chilena.

La economía en crisis seguirá profundizando los problemas sociales y el gobierno sin muchos ingresos no podrá resolver ni amortiguar los conflictos que se generen, lo que dejará en evidencia el hecho de que desde una perspectiva de clase, seguirán predominado, en términos absolutos, los intereses del capital sobre el trabajo, la acumulación de riqueza por sobre las necesidades humanas.

Presidenciales 2010, y las tareas de la izquierda de intención revolucionaria


En nuestro contexto particular, todo este escenario económico se ve entrecruzado por un proceso electoral en el cual, la mitad de las personas mayores de 18 años, y por tanto, habilitadas para sufragar, no asistieron a la hipócrita fiesta democrática. De un universo electoral de 8 millones de votantes, de los cuales votan 6 millones y por lo menos 2 de ellos anulan o votan blanco, queda un universo de 4 millones de personas. Los últimos presidentes han salido electos con un número de un poco más de 2 millones de personas. Lo cierto de estas palabras es que este mediocre aeroplano de representación política no tiene vínculo popular de mayoría social. Los monigotes del Estado sólo se pelean los puestos para administrar -de manera más o menos velada- los intereses de una clase dominante unificada y monolítica que, hace ya décadas, no ve contrapeso a sus intereses.
Las presidenciales del pasado 13 de diciembre han lanzado los siguientes datos: el abanderado de la llamada Coalición por el Cambio,-presenta una posible oportunidad de alcanzar la presidencia-, pasando a la segunda vuelta con un 44,05% de los votos. Por otro lado, el conglomerado concertacionista, abiertamente en crisis, obtuvo con Eduardo Frei, sólo un 29,6% de los votos; Marcos Enríquez-Ominami- ex militante del PS, obtuvo un 20,13% , casi un millón de votos, y por último Jorge Arrate, representante del Partido Comunista, Izquierda Cristiana y otras organizas políticas, obtuvo un 6,21% , un punto porcentual más arriba que las elecciones pasadas.
De los tres bloques políticos, el único que “avanzó”, es la izquierda reformista de la mano de Arrate, ex socialista. Los otros dos bloques vieron un retroceso en su universo votante. Aun así, en el caso que la derecha gane en la segunda vuelta, se deberá sobre todo al agotamiento y quiebres internos de la Concertación en este último tiempo, ya que Piñera no superó en primera vuelta el máximo histórico de la derecha del 48% obtenido por Joaquín Lavin.
De todos modos, gane quien gane en la elecciones del 17 de enero, las grandes necesidades sociales del pueblo no serán solucionadas, más bien todo lo contrario, gane quien gane, el próximo gobierno deberá enfrentarse al escenario social y económico antes mencionado, de crisis y recesión, que obligará al bloque gobernante a diseñar una nueva política de desarrollo nacional, a espaldas y en contra de las mayorías asalariadas del país. En ese sentido, lo que debe quedar claro, es que las nuevas contradicciones que emergerán después de las elecciones, tienen asidero en el modelo de acumulación, más allá de la bandera de sus administradores. Por lo tanto, el horizonte explicativo y programático de una política revolucionaria debe ser social (a nivel general del modo de producción) y no puramente político (según quien se siente en La Moneda).
Que el PCch, tras el pacto instrumental con la concertación, y gracias al binomial, hoy pueda ser gobierno, tras la representación política en la cámara de diputados (4), y un nuevo acuerdo marco, con fuerzas del gobierno por conformar una nueva “mayoría social y política”, solo suman a la confusión y colaboración política de clase, justamente lo que nuestra clase, hoy, no necesita. Sin embargo, creemos que la entrada efectiva del PC al Parlamento, es un hecho bastante significativo, sobre todo a la hora de pensar una política de clase independiente, por lo que hace falta un análisis más profundo de lo que podría implicar esta novedad en el campo político. En definitiva, la llegada del PC al Parlamento demuestra cómo el Estado es flexible cuando se trata de coaptar la fuerza social, institucionalizando y controlando los movimientos populares, mediante diversos dispositivos, como por ejemplo, los partidos políticos tipo PC.
En términos generales podemos sostener, que el duo-polio gobernante (Concertación-derecha), contemplando una mayoría en la cámara de diputados de la derecha (UDI), serán los bloques dominantes que asumirán para esta nueva década, la tarea de hacerse cargo de un modelo de acumulación fuertemente desgastado, que en un sentido no mecánico, pero si correlativo, podría convertirse en una crisis de hegemonía gobernante, lo cual podría impactar en las bases de legitimidad, los acuerdos y consensos mínimos en los cuales se sustenta la dominación ejercida por las fracciones que integran el bloque en el poder.
En tal caso, más allá de las disputas -por el momento superficiales que se desarrollan siempre al calor de las elecciones-, lo que es necesario reflexionar y compartir es que, el bloque dominante, tras los gremios empresariales y su representación política en el Estado, deben programar una nueva estrategia de desarrollo económico nacional. Esta estrategia debe permitirles por un lado, crear “gobernabilidad”, es decir un nuevo ciclo hegemónico en el poder, y por otra lado, mantener el patrón de crecimiento sustentado sobre una nueva fase de acumulación, tal vez con más acento en sus vínculos comerciales con la región, fortaleciendo las políticas macroeconómicas, con medidas más agresivas, en lo que dice relación con reformas tributarias, en desmedro de otros tipos de impuestos regresivos hacia la población asalariada, etc. En tal caso, la clase dominante quizás deba buscar nuevas formas de representación política en el Estado, echando al tacho de la basura las viejas “máquinas”, para levantar unas nuevas, que arrastren nueva legitimidad entre los trabajadores y demás sectores populares. Es así que, al considerar el panorama objetivo, hay que considerar estos re-cambios políticos como la forma concreta que adquiere esta crisis sostenida del capitalismo y que en Chile obliga a trastocar el patrón de acumulación hasta hoy predominante.
En cualquier caso, los grandes problemas nacionales de los pueblos y los trabajadores no están resueltos. Por ende, las elecciones y el actual panorama económico, nos señala y nos recuerda que los trabajadores, deben seguir construyendo la alternativa -siempre compleja, pero posible-, de constituirse en movimiento social y por tanto en fuerza organizada. Y es que la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, por lo que somos los trabajadores quienes debemos resolver las demandas sentidas por el pueblo en general, somos los trabajadores quienes en el proceso de acumulación de fuerza social debemos hacer de nuestras organizaciones naturales: los sindicatos, los centros comunitarios, federaciones estudiantiles y organizaciones revolucionarias, los espacios e instrumentos de representación y participación política, contraria al Estado y a toda variante patronal.

Las franjas del activo militante no deben dejar margen a la confusión

Lo único posible y realista es consolidar, unir, nutrir sindicatos fuertes, combinando su lucha con las mil y una formas de acción, adecuada a cada situación, de los demás organismos de poder popular (Gerardo Gatti)
Hasta la fecha, dos grandes movilizaciones han atravesado al pueblo de Chile. Ambas, al igual que las huelgas desarrolladas en el año 2006-2007, están insertas en las correas de acumulación primaria exportadora. Estamos hablando de los trabajadores forestales Arauco del holding de Angelini, quienes se han movilizado nuevamente en las regiones del Maule y el Biobío, bloqueando caminos y acceso de 21 instalaciones de las plantas de Constitución, Nueva Aldea, Cholguan y Arauco, entre otras. La movilización fue convocada y dirigida por la Unión de Sindicato Forestales Arauco (USINFA), una organización de hecho, que si bien está atravesada por múltiples conflictos internos y contradicciones propias del movimiento popular en su fase de recomposición, representa, por el momento, el despertar de la pequeña siesta vivida por los trabajadores durante estos últimos dos años, a raíz de no poder sostener la dinámica y ritmo de combate que había manifestado un pequeño, pero sustancial avance de las luchas a partir del año 2005. Al parecer, la reciente huelga forestal y el presente movilizador de los trabajadores del cobre (5), abren la expectativa y aspiraciones de trazar un nuevo curso, en lo que se refiere a la movilización social de los trabajadores, para los próximos meses.

Tal vez sea demasiado pronto para ver brotes verdes donde solo hay una semilla plantada, pero lo cierto es que los trabajadores de la región chilena y de otras latitudes, deben seguir forjándose en la lucha, la cual se encuentra cargada de pugnas y desacuerdos, de pequeñas celebraciones y grandes derrotas, de certezas, engaños y alegrías, todo lo cual configura la vida cotidiana de los hombres y mujeres que pretenden ser libres e iguales.

Por el momento, las franjas activas de constructores populares, -parte activa y reflejo actual de las condiciones sociales de nuestro pueblo-, debemos seguir alimentado el ejercicio de poder natural y espontáneo emergido en las organizaciones populares. Quienes en este tiempo y otros venideros, piensan que las elecciones solucionan los grandes problemas de los trabajadores, sólo se prestan y suman al confusionismo, lo que las diversas organizaciones de intención revolucionaria deben debatir y combatir al interior del movimiento de masas.

La manera de superar el engaño reformista y electoralista, es profundizar la lucha programática en el seno del movimiento popular. Por nuestra parte, todos quienes se reconozcan en la izquierda de intención revolucionaria, y en especial en el anarquismo social, creemos que todo cambio de envergadura política se deriva de un cambio favorable en la correlación de fuerza social, que no va a estar expresada en términos electorales o constitucionales, sino en la capacidad combativa, aglutinante de los sindicatos y organizaciones de nuestra clase y por supuesto de formas superiores, de organismos de participación políticas de los trabajadores; estará también expresada en la capacidad cooperativa y socializante del movimiento popular y, por sobre todo, en la posibilidad de darse en la lucha un programa de transformación nacional y social para este país, una lucha genuina por el poder de las mayorías asalariadas y oprimidas de Chile, y del resto del continente, en oposición al Estado, un programa liderado por la clase trabajadora, organizada de abajo hacia arriba, alegre y resueltamente anticapitalista.


¡Las elecciones no cambian nada, solo la lucha decide!

¡Por el socialismo y la libertad!

¡Arriba las y los que luchan!


Corriente de Opinión Libertaria-Chile
Enero 2010

Notas:

1) El contexto internacional de recesión simultanea y la desconfianza efectiva de una lenta recuperación, marcando una tasa promedia de crecimiento del 3% del PIB de las economías desarrolladas para 2010 -según el FMI- advierte que la gravedad y causa de la crisis se haya en la economía real, debido a un problema de sobreproducción (depresión de los precios), cuyo remedio inmediato consistiría en potenciar la demanda interna (consumo) de los países “en vía de desarrollo”. A contrapelo de esto, se está añadiendo capacidad productiva (China,10% PIB) al mercado, exacerbando el problema de la sobreproducción; ¡justo cuando el mundo está buscando ahora una mayor demanda, no más oferta!. Frente al estancamiento de la economía real, debido a la sobreproducción, las economías están controlando austeramente el crédito, temerosas a nuevos quiebres y por lo tanto a eventuales impagos. Están también retirando anticipadamente los estímulos fiscales, frente a un escenario próximo de endeudamiento y déficit fiscal del Estado, y por último, frente a los buenos precios de los commodities (trigo, petróleo, cobre, etc.) el mercado financiero aumenta su volatilidad, (precio variable, en relación al mercado), lo que crearía nuevas burbujas financieras (precios inflados), que podrían desatar próximos estallidos. Siendo así, la magnitud y profundidad por la que atraviesa la crisis económica mundial le otorga, no la categoría de eventual o transitoria, sino un acontecimiento de envergadura histórica.

2) En términos desestacionalizados el producto viene cayendo (respecto al trimestre inmediatamente anterior) desde el tercer trimestre de 2008. Completa, hasta ahora, por lo tanto, cuatro trimestres de caída consecutiva.

3) Análisis de Coyuntura: Crisis, coyuntura y desafíos para el proletariado. Estrategia Libertaria-Chile. Agosto-Septiembre de 2008.

4) Los militantes del PC que resultaron electos son los siguientes: Hugo Gutiérrez en Iquique con 27.492 votos (34.57%), Lautaro Carmona en Copiapó con 16.852 votos (28.42%) y Guillermo Teillier en San Miguel con 48.886 votos (33.53%).

5) Los trabajadores del mineral de cobre de Chuquicamata, el más grande de los yacimientos estatales de Chile, rechazaron una oferta de mejora salarial de la empresa que contemplaba entre otros beneficios un bono por el equivalente a 22.500 dólares, por lo que partir del lunes 4 de Enero se hará efectiva la huelga legal.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

ENCUENTRO 10 AÑOS DE COMUNISMO LIBERTARIO



Este año se cumplen diez desde que un grupo de militantes del anarco-comunismo se reunieron para discutir la proyección de sus principios y objetivos al interior de nuestra clase, la de los explotados. Fue ese momento en el que el anarquismo social, es decir, un anarquismo que se sustenta y busca influir en el espacio social se vio nuevamente vivo en el país.


Hoy, como militantes que somos del comunismo anárquico y de la clase dominada, vemos la importancia de hacer una evaluación de lo que han sido estos diez años de resurgir, trabajar, de ponernos nuevamente de pie, más a partir de las muchas y diversas vivencias de las organizaciones populares y políticas y su trascendencia en el espacio social.

A partir de dicha mirada hacia el pasado, de nuestra evaluación del presente y nuestra perspectiva hacia el futuro es que nace la voluntad de realizar este encuentro

8 DE ENERO: 18:00 A 21:00

- Revision historica del anarquismo en Chile
-Origenes e ideas fuerza del Anarquismo social.

9 DE ENERO: 15:30 A 20:00

- Revision de experiencias sociales
- Propuestas y perspectivas desde el Anarquismo social.

Lugar: CNTC. Almirante Hurtado #2069. Metro Toesca.


POR EL SOCIALISMO Y LA LIBERTAD, ARRIBA LOS QUE LUCHAN

Organiza y Convoca: Organizacion Revolucionaria Anarquista Voz Negra, Estrategia Libertaria, Corriente de Accion Libertaria, Revista Hombre y Sociedad, Frente de Estudiantes Libertarios, La Batalla de los Trabajadores.

viernes, 21 de agosto de 2009

ORGANIZACION ANARQUISTA. UN DEBATE NECESARIO Y ACTUAL




Uno de los grandes debates al interior del movimiento libertario ha sido el tema de la organización. Las constantes pugnas entre organizativos y anti-organizativos, han ocupado gran cantidad de paginas y artículos, por ende es necesario tomar posiciones al respecto.
Es fundamental a la hora de comenzar el trabajo militante el tener claro los elementos teóricos y prácticos, que impulsen un proyecto estratégico donde nuevamente las ideas libertarias logren ser protagonistas en las luchas que libran los explotados y oprimidos.
Es necesario dejar claro que cuando hablamos de organización debemos pensarla desde tres ámbitos distintos pero que guardan estrecha relación. Por un lado tenemos la organización como principio y condición de la vida social, por otro la organización de las fuerzas populares en la defensa de sus intereses y por último la organización política anarquista.

LA ORGANIZACIÓN COMO PRINCIPIO Y CONDICIÓN DE LA VIDA SOCIAL.

Es necesario definir cual es nuestra concepción frente al tema de la organización y que funciones tiene esta en el funcionamiento de la sociedad, para desde ahí asumir una política libertaria al respecto.
En este sentido concordamos con lo que plantea Malatesta, cuando caracteriza la organización como condición natural y necesaria de la vida social, cuyos elementos fundamentales son la cooperación y la solidaridad, por lo tanto, esta ha sido una herramienta natural que los seres humanos han utilizado para solucionar sus problemas en pos del bien común.
Sin embargo, existen otros individuos, que a través de esta, han logrado mantener una opresión milenaria explotando para su propio beneficio el trabajo de los demás. Este pequeño número de privilegiados ha sostenido su dominación, en gran parte, por la incapacidad de la mayoría de los demás que no han podido organizarse con sus pares en beneficio de sus propios intereses y necesidades.
Ante esto la organización pasa a ser un elemento fundamental en el conflicto de clases, y es aquí donde el anarquismo cobra real sentido, ya que históricamente su misión ha sido potenciar y fortalecer las organizaciones populares. Es por esta razón que las políticas de nuestra organización apuntan hacia esto.
Es necesario aclarar que nuestro interés no es hacer un culto a la organización y que mucho menos es dirigir mesiánicamente a los demás, como plantean muchos anarquistas individualistas y anti-organización, que de igual manera generan organización para sus acciones.
Su crítica fundamental gira en torno a que no puede haber organización sin autoridad. En este sentido, si la organización es parte natural y necesaria de la vida social, cabe preguntarse si puede existir sin autoridad.
Por lo general se tiende a pensar que una organización al intentar coordinar la acción propia y la de otros, viola la libertad y la iniciativa individual, y por ende es autoritaria. Cuestión que a nuestro parecer es un grave error. Si estamos claros que el anarquismo reivindica la libertad individual y colectiva, esta se debe incentivar desde las mismas organizaciones que ha creado la clase para defender sus intereses, y no aislarse de estas, ya que esta es la única manera de enfrentar el conflicto de clase que se presenta cuando existen influencias artificiales, que buscan servirse de la fuerza colectiva con el único fin de imponer autoritariamente sus intereses. Es solo en la cooperación y solidaridad donde el hombre encuentra los medios para desplegar su autoridad y su poder de iniciativa.

LA ORGANIZACIÓN DE LAS FUERZAS POPULARES

Este ámbito tiene que ver con la organización de los sujetos populares, independiente de sus inclinaciones políticas (sindicatos, organizaciones estudiantiles, organizaciones vecinales, etc.) Es en este tipo de organizaciones donde la unidad del más amplio conjunto del pueblo es posible, y es donde los sujetos deberían velar por sus intereses colectivos.
Pese a no ser de una naturaleza “política” (entendida en el sentido de que no se constituyen desde un marco doctrinario y un programa social dado, reuniendo a gente de un diverso espectro), pueden politizarse con el curso del conflicto de clases.
Al mismo tiempo existe un nivel intermedio en el que se aglutinan elementos de un sujeto popular específico, pero que tienen en común ciertos lineamientos políticos. Esta inclinación política, no puede ser, en todo caso, tan definida como la requerida para pertenecer a una misma organización política. Ciertos militantes o activistas populares que comparten una misma visión y que comparten políticas en relación al punto específico que les une (sea la actividad sindical, estudiantil o poblacional), se organizan para formar una cierta tendencia en el seno de un movimiento u organización mayor.
Históricamente las organizaciones populares han seguido dinámicas de lucha, las cuales giran en torno a ciertas prácticas, como la solidaridad y la cooperación en la defensa de los intereses comunes; y la lucha contra la desigualdad y la injusticia social, y es esto lo que debe fortalecer y potenciar el anarquismo clasista y organizado.

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA ANARQUISTA.

Este ámbito es el más específico de la organización, y se compone de personas provenientes de diversos sujetos y organizaciones populares (estudiantes, trabajadores, etc.), quienes comparten una orientación política y un programa (que en nuestro caso es de corte libertario y revolucionario). Al ser provenientes de diversos espacios sociales, resulta evidente que éste ámbito podrá referirse, primordialmente, a cambios de toda la sociedad. La unidad, en este ámbito, es mucho más restringida, sin perder el principio federativo que asegura la plena autonomía de sus integrantes, aceptando eso sí la necesidad de niveles superiores de unidad táctica e ideológica.
Tomando como referencia lo planteado anteriormente, es necesario referirnos al como concebimos el tema de la organización al interior del movimiento libertario.
La organización es un elemento vital e imprescindible, por tanto nadie puede estar ajeno a esta necesidad, ni a nivel general de sociedad, ni en particular, en el caso de una organización especifica anarquista.
Claramente definirse como una organización anarquista, compuesta por hombres y mujeres que se unen por iniciativa propia con miras a un fin en común, y que en conjunto se esfuerzan conscientemente en alcanzarlo, no tiene relación directa con la idea autoritaria de violar la libertad individual, como plantean muchos anarquistas.
No necesariamente seguir un programa especifico es sinónimo de sacrificar la libertad de los individuos o grupos que la componen, ya que, no se siguen caudillos, lideres ni jefes, por el contrario la adhesión a una línea programática responde a una responsabilidad colectiva con un conjunto de ideas y prácticas que deben influir lo más positivamente en la naturaleza humana y en la sociedad.
Entonces, una organización anarquista debe ser un conjunto de individuos y/o grupos que tienen un horizonte común y se esfuerzan por alcanzarlo. En este proceso, es natural que se entiendan entre ellos, unan sus fuerzas, se dividan el trabajo y ocupen las mejores tácticas para llegar a aquella meta en común.
Las características fundamentales que debe tener la organización anarquista, es la plena autonomía, la plena independencia, la responsabilidad colectiva, la libre asociación, el libre acuerdo y el deber de mantener los compromisos aceptados, son estos elementos los que deben reflejarse en la práctica concreta de la organización.
Todos los miembros o grupos que componen la organización pueden expresar libremente sus opiniones y utilizar cualquier táctica que no esté en contradicción con los principios aceptados y no dañen la actividad de los demás. La duración de la organización tiene estrecha relación con la afinidad de sus componentes y cuando ya no es capaz de cumplir una función útil es mejor que desaparezca, y dar paso a la creación de nuevas organizaciones más acordes con el contexto.

RELACIÓN ENTRE ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y LAS FUERZAS POPULARES.

Pensamos que es legítima la interacción entre los diferentes ámbitos organizativos: así como es legítimo que los miembros de una organización política anarquista agiten su programa y las ideas libertarias en el seno de todas las organizaciones populares en donde participen, con el objetivo de popularizar sus ideas y tratar de ganar respaldo e influir saludablemente en las masas, es también perfectamente legítimo que la organización política anarquista se muestre flexible a los aportes que realice el movimiento popular, y sus expresiones sociales y políticas.
Nuestra intención no es emancipar al pueblo, al contrario buscamos entregar las herramientas que permitan el empoderamiento por parte de los sujetos de todos los asuntos de la vida, como forma de eliminar toda autoridad, alcanzando así su emancipación.
Sí como anarquistas sólo nos organizáramos en nuestra organización y no estuviésemos con los trabajadores, estudiantes y pobladores en cuanto somos trabajadores, estudiantes y pobladores; no podríamos lograr nada o sólo podríamos imponernos sobre los demás. En este caso por más que nos consideráramos anarquistas sólo seriamos simples burócratas distanciados de los reales deseos e intereses de la clase explotada y por ende dejaríamos de ser anarquistas. Favorecer las organizaciones populares, cualquiera sea su tipo, es consecuencia lógica de las ideas libertarias y por eso debe ser parte fundamental de nuestro programa
Una organización política anarquista bien constituida siempre estará pendiente de las variaciones del conflicto de clase, y por lo tanto, debe estar preparada para adecuar sus estrategias y tácticas a los diferentes contextos, lo que debería llevar a una mayor posibilidad de éxito en nuestro propósito final, la revolución social y el socialismo libertario. Sin embargo, mientras los anarquistas permanezcamos aislados, queriendo actuar cada uno por su lado sin entenderse con los demás lleva inevitablemente al fracaso, malgastando la energía en pequeños actos sin eficacia y que muy pronto los hará perder la fe en la meta cayendo en una completa inactividad.

viernes, 10 de julio de 2009

Herminia y Jaime Viven en las y los que luchan


Este martes 7 de julio, será recordado como el día en que la muerte nos ha arrebatado a dos grandes luchadores sociales; Herminia Concha y Jaime Echeverría.


Fallecimientos que asumimos con mucha tristeza. Sus vidas fueron y serán un ejemplo de convicción y lucha., que deben animar a las nuevas generaciones de luchadores sociales, por eso el mejor homenaje, ante sus muertes, es seguir luchando por los mismos principios que Herminia y Jaime lucharon: Justicia y Libertad



Hasta pronto queridos compañeros, desde su memoria de rebeldía hasta la emancipación de nosostros todos, los oprimidos.

jueves, 9 de julio de 2009

A LA MEMORIA DE HERMINIA CONCHA


Su pelo es de color gris producto de las canas, yo creo que cuando era joven tenia el pelo negro y mas largo que ahora, lleva un vestido blanco y un chaleco rojo, además de su bolso en cuyo interior siempre lleva su fiel lienzo con el lema “fin a la ley antiterrorista, la Pincoya presente”
No se porque, pero yo creo que ese lienzo lo hizo algunos de sus nietos, los cuales ya deben estar acostumbrados a que su abuelita vaya siempre a las marchas por los presos políticos Mapuche. Su tez es clara, un poco bronceada, por tanto andar por las calles de la población, bajo el sol extenuante, sus ojos son pequeños y negros, con un brillo que refleja nostalgia y dolor por un pasado ya extinto.
No lleva joyas, ni casi nada de valor, ni siquiera un par de aros en las orejas, es muy simple en su manera de vestir y andar, calculo que debe tener unos 60 años aproximadamente, si no es que mas.
Tiene una postura un poco erguida por el peso de la edad, pero siempre anda con la cabeza en alto y su caminar es algo pausado. Tiene voz y modales muy suaves, es como tratar con la abuelita propia, aunque yo no se si dejaría a mi abuelita participar de marchas. Tiene las arrugas típicas de las personas de su edad y de su contextura no se podría decir si es delgada o gruesa.
Psicológicamente se refleja que es una señora que prefiere estar en la calle entonando cánticos y gritos de protesta, a que estar tejiendo y ver pasar los años delante suyo.
Comienza la marcha y ella con una amiga que debe tener casi la misma edad toman el lienzo y siguen la marcha con los demás manifestantes, quienes son en su mayoría jóvenes, que perfectamente podrían ser sus nietos, incluso los jóvenes que siempre participan en estas manifestaciones la tratan como si fuera su propia abuelita y la protegen cuando carabineros disuelve con carros lanza aguas y zorrillos la marcha.
Ella sin miedo a que pueda pasarle algo sigue en la marcha entonando gritos, su voz es imperceptible ante los gritos de jóvenes Anarquistas.
Respecto a su pasado se tejen distintas historias, algunos dicen que ella es una de las fundadoras del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) .Otros dicen que es de un pasado humilde, que es analfabeta y que ella sola saco a sus hijos adelante al huir de las golpizas de su marido.
Lo cierto es que al ver su mirada un poco melancólica se refleja un pasado de lucha y un presente que difiere a lo que de joven soñó y por el que entrego su juventud.Recuerda las jornadas de protesta de los años 60, donde toda su generación vibro en torno a la lucha armada, admirando a Cuba y al esbelto guerrillero heroico, Ernesto “Che” Guevara, pintando murales por doquier.
De día en las jornadas de trabajo voluntario por la unidad popular, de noche en torno a una fogata y una guitarra con los compañeros, tomando vino navegado y soñando con un futuro Socialista.
Con el golpe de Estado vio delante de ella caer su sueño, junto a muchos amigos y compañeros, tal vez su gran amor también murió junto al amanecer socialista, dejándole esa mirada perdida y solitaria.
Mira ahora su presente, en la misma población de su juventud, pero ahora donde estaban los murales de las brigadas Ramona Parra hay unos murales del Colo Colo.
En el lugar donde se ubicaba el local de su célula política ahora esta la botillería de “Don Pituto” y los jóvenes, que en sus días corrían descalzos persiguiendo una pelota de trapo, fuman pasta base en la esquina y llevan unas Nike y sus ojos ya no tienen el brillo de la inocencia, al igual que los ojos de la abuelita están apagados por el furor consumista que llego para rematarlo todo..
“Ya nada es como antes”, suspira, mientras uno de sus nietos esta inmerso en la televisión, ella guarda su lienzo en su bolso y toma rumbo al centro. En sus pensamientos siguen pasando los recuerdos, las jornadas de protesta de los años ochenta, ella ya no era una señorita, se hacia adulta y tenia que cuidar a sus hijos, lo que no le impedía salir a golpear cacerolas y a prender neumáticos en la noche.
La marcha toma rumbo por calle Estado en dirección a la Alameda, cuando llega a ese punto todos se disponen a cortar el transito, los jóvenes cubren sus rostros y levantan barricadas, la abuelita estira su lienzo delante de los autos que tocan su bocina, protestando por no poder pasar y llegar luego a sus casas, “que le a pasado a esta sociedad”, se dice al ver tanto egoísmo y en su corazón retumban los gritos por el “NO” a Pinochet y el retorno a la democracia, creyendo que ahora si existiría una sociedad como la que de joven soñó.
Se oyen sirenas, Fuerzas especiales de carabineros se aproxima con el “Guanaco” para disolver la barricada y retomar el transito vehicular, todos corren, la abuelita con paso dificultoso busca refugio del chorro de agua que moja a los jóvenes que intentan resistir.Carabineros comienza a detener a los jóvenes y entre tirones los sube a la micro, mientras la abuelita mira con impotencia como todo sigue igual, como los que antes fueron sus compañeros de lucha, ahora ostentan cargos en el gobierno y viven llenos de lujos.
Con la misma mirada nostálgica que con la que llego, guarda su lienzo, vuelve a la población que esta cubierta por la noche y mientras con paso lento camina a su casa observa a algunos jóvenes que fuman en la esquina, a los que tan solo reconoce por el destello que emite su pito “prensado”, algunos vagabundos se juntan en torno a una fogata para escapar del frío.
Entra a su casa y ve a su nieto todavía inmerso en la televisión y nuevamente suspira “Ya nada es como antes”.



Cosmo, ARI

Extraido de: correomilitante.entodaspartes.net